Conservo el momento de aquella noche en la que ensayábamos como niños pasos de baile para un futuro, pasos que jamás salieron a la luz, esas risas con toque vergonzoso mientras la música corría, el andar hacia la cocina como cuando pequeños, jugando a hacer comida de grandes para después descansar mirando alguna cinta nueva que probablemente no nos iba a gustar, ir jugueteando hasta terminar, derrumbados, uno encima del otro. Todo eso y más conservo.
.- Carolina López
